Eduardo Jáudenes de Salazar (CEO de MUSIKDEI)

Hablar del maestro Ramón Torrelledo es hacerlo de la Pasión, la virtud que más le caracteriza.
Este concierto que nos ocupa llevaba por título genérico Pasión. Su programa reunía algunas de las obras más queridas por Torrelledo, obras que son el alma misma de la música para que su magia nos conmueva a todos.
-No hay que tener miedo a la Pasión -dijo claramente Torrelledo. La pasión es la llama que ilumina la vida. Es el impulso que da sentido a la existencia. Lo que nos motiva. Lo que nos hace disfrutar de las cosas, de la belleza, de todo.
Ramón Torrelledo guió con brillantez, precisión y firmeza admirables. Materializa lo que sugiere con rapidez y precisión.
Con una gran vivacidad de espíritu el director supo abordar las obras adecuadamente con su gran calidad.
Hay una seguridad en sí misma en Ramón Torrelledó que están presentes en sus formas, en su mundo.
Los solistas Sophie Rodríguez al violín, Noelia Navas y su hermano Diego Navas, demostraron ser artistas preparados, con calidades extraordinarias, luciendo primorosa y riquísima técnica, plural variedad de matices y personalidad arrolladora.
Se lucieron plenamente abordando detalles que avalan su clase. Libertades en el uso de la forma y el color que se integran perfectamente en el conjunto.
La Beethoven Synphony Orchestra tocó muy bien y la música fluyó con vivacidad.
Las distintas familias orquestales: cuerdas, metal, percusión, viento, madera estuvieron perfectamente niveladas.
Delicada, cuidando los detalles.
La orquesta se lució plenamente.
Desprendió contagiosa fuerza, plena y poderosa.
Plena de belleza, trasmitiendo emociones físicas.
No puede sorprender a nadie la clase magnífica de la orquesta.
Modelos de quietud, atención, respeto y disciplina.
Medida justa de virtuosismo y sentimiento.
Segura y firme.
Sólida de sonido y técnica.
Sonó con noble calidad, sólida, brillante.
El Coro participativo canta y vive la obra con pasión.
Mereció la pena, sin lugar a dudas, montar y ver este concierto.
Un concierto que no te podías perder bajo ningún concepto.
En este concierto que fue de asistencia obligada para todos los amantes de la música, se abordó el siguiente programa:
Pasión por la libertad y contra la tiranía Obertura Egdmont de Beethoven.
Beethoven y Goethe discutían en el Lago de Leipzig, el músico defendía la libertad y la justicia como valores por encima del orden, mientras que el escritor decía que sin orden no hay justicia posible.
Hay una anécdota que demuestra el carácter de Beethoven estando en el mismo Lago de Leipzig paso la Gran Emperatriz, mientras Goethe se quitó el sombrero, hizo una reverencia y la dejó pasar, Beethoven se caló el sombrero con ambas manos y paso de largo sin saludarla.
Pasión por la belleza El invierno de Vivaldi interpretado al violín por Sophie Rodríguez. Vivaldi tardó dos siglo en ser valorado como músico y como buen barroco buscaba la belleza por la belleza, esa belleza matemática que se puede deducir de la función de un número, cada nota es siempre la mas bella posible de las existentes.
Pasión por la serenidad y la paz Concierto 5 para piano y orquesta de Beethoven interpretado por Noelia Navas al piano. Obra escrita por Beethoven mientras se encontraba en un bunker protegiéndose de los ataques de Napoleón.
Beethoven que había dedicado la Sinfonía número 3 a Napoleón porque le creía defensor de los valores de la Ilustración, cuando Bonaparte se autoproclama Emperador, Beethoven tacha de la partitura con tanta fuerza la frase “dedicado a Napoleón” que rompe el papel. Así de apasionado era Beethoven.
Pasión por el contraste Rapsodia sobre un tema de Paganini de Rachmaninov interpretada al piano por Diego Navas. Modelo de romanticismo, donde la música se subjetiviza, tras años de música objetiva del barroco que busca la belleza por la belleza. Los contrastes son enriquecedores, el blanco y el negro, la claridad y la oscuridad, se potencian mutuamente en el contrapunto.
Pasión por lo popular La muñeira de Ramon Torrelledó. Una obra maestra de composición donde partiendo de lo popular se logra emocionar también al público más culto.
Son muchos los artistas a los que lo que más emociona es lo popular, Goya es un buen ejemplo con sus romerías, temas taurinos, fiestas populares… Falla, el mismo Bolero de Rabel el creador de la música fusión, del que Torrelledo coge como hilo conductor sobre el que van apareciendo desde fragmentos corales del 4 movimiento de la 9 de Beethoven a una muñeira gallega, con “gaiteiros” en vivo sobre el escenario. Emoción a raudales que arranco una ovación mantenida del publico.
Pasión por la amistad Enigma Variación IX Nimred de Elgar. Un canto a la amistad que nos permite ser nosotros mismos sin tapujos y ser aceptados tal y como somos.
Pasión por la victoria Obertura 1812 de Tchaikovsky, que conmemoraba la victoria rusa contra la invasión francesa liderada por Napoleón Bonaparte en 1812. Compuesta en 1880 como homenaje a los rusos que defendieron su país de la invasión.
Fue un espectáculo ver a soldados vestidos de la época con sus fusiles de la guerra entre Napoleón y Rusia.
Al terminar, el público puesto en pie, brindo a Ramón Torrelledó y todos los músicos de la orquesta, solitas y coros participativos, la ovación más larga que recuerdo en concierto alguno.
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